Minutos, horas, días esperando… Deseando ser más que una imagen en un monitor, poder oír su voz, sentir su aroma, su piel…
Pasado el medio día del viernes, arribé a la terminal.
Cuantas ansias me desbordaban, miré por la ventanilla, el micro parecía no detenerse…
Ahí estaba él, parado en el andén, aguardándome.
Dios!!!, el cuerpo se tensó, una electricidad con frío lo recorrió enteramente.
Bajé y me tomó fuertemente, sellándome la sonrisa con un beso largo, profundo y sus manos…Sus manos que se aferraron a mis brazos bajaron y apretaron mi cuerpo hacia él. Estábamos más allá de todo, del lugar, de la gente….. Mas allá del bien y del mal.
Sentí arder mi piel, y su lengua me recorrió la boca de una manera agresiva, ferviente, invasiva. Me soltó, y dijo -hola mika – y yo solo pude pronunciar un corto y débil Señor.
Caminamos y seguimos caminando en silencio hasta un bar alejado de la Terminal.
-Tomamos un café? Dijo él mirándome apaciblemente
Acepté, y mi mente se dirigió a mí, me hablé a mi misma, increpándome –mika relajate, es el, está frente a vos, sé cómo sos no seas tonta mujer…o regresarás arrepentida de no hacer y ser…
Y me senté frente a él, tomé su mano y comenzamos a charlar. Nos reímos mucho, este era el café pendiente y deseábamos tanto más que eso, que no demoramos, ni siquiera terminar de beberlo.
Me tomó de su mano, salimos del bar, caminamos y en un súbito segundo, me empujó contra una pared, puso su mano en mi entrepierna y sin dejar de mirarme con esa mirada profunda, oscura y brusca,…(Qué fuerte es sentir su mirada, así tan frente a mí, tan poderosa mirada),…Solo atino a bajar mi vista sin dejar de presentir…Hm., me asaltó el deseo, la necesidad de entregarme ahí mismo. Comencé a dejarme llevar por la pasión que este hombre despierta en mí, mojé mis labios, cerré mis ojos, solté mi cabeza y moví mi pelvis, empujándola más y con más fuerza sobre su mano. El apretó y movió hacia arriba y abajo, … olvidé donde estaba. Gocé … y no grité porque se aferró a mi boca silenciándome.
Tomamos un taxi, llegamos al edificio y entramos al departamento. Ya en el ascensor me acerqué mucho a su cuello, mordisqueando y pronunciando el deseo de entrega.
-Tómame Amo, úsame, pide, desea yo estoy acá y quiero servirte Señor mío…
Cerró la puerta tras de mí y ordenó bajarme los pantalones….Tocó mis nalgas, acariciándolas y se alejó,… lo vi sentarse en el gran sillón de la sala y lo oí dar su nueva orden. DESNUDATE
Dios!!!, cuanta pasión desencadena su voz, me estremece oír su orden, me apasiona cumplirla… Me desnudé lentamente, y al terminar lo miré y dije: - Soy tuya Señor
Y volvió a ordenar. -ACERCATE… - y caminé hasta él. Me hizo girar, me miró de arriba abajo, humillándome… Se paró y empezó a rodearme. Con voz fuerte me pidió que cierre los ojos y así lo hice, luego, que levante mis brazos y me tome la nuca con ellos.
Sentí su lengua rozar mis labios, y luego como los apretó con sus dientes…
Su respiración se metía en mí, estaba tan cerca, tan pegado…siguió rodeándome. Pellizcó mis senos, primero uno, luego el otro. El tiempo pareció detenerse y yo caí en un estado de inconciencia conciente del que no intenté salir.
Esta vez era su boca la que rozó mis senos, uno a la vez, lentamente,…mordió y tomó el otro, mordió y se volvió a alejar…
Sus pasos calmos y suaves sonaban en mi mente y su boca se acercó a mi cuello por de tras…- SOS MIA-...pronunció tenazmente
Que palabras tan dulces y majestuosas….se grabaron en mi interior
Golpeó mi nalga una y otra vez y lo oí decir que le encantaba el rosado que iban tomando. Mordía mis labios, la boca se secaba y…. sentí como tocaba mi vulva. Su mano arrastraba la piel de un lado al otro. Volvió a ordenar… pidió que apoye los brazos en el sillón… y así quedé en ángulo recto, dejándole ofrecido mi culo…que lo estaba deseando tanto ya.
Quise gritarle que me coja de una vez, pero no me dio tiempo. Se metió en mi interior arrastrando todo con su pasar, profundo, fuerte, un golpe en seco. Aspiré profundo, me dolió tremendamente que me posea así de un envión, me senti ir y desear más. No grité, mordí mis labios…
Se retiró… y habló otra vez preguntando si quería más
Con mi voz entrecortada dije sí y arremetió otra vez con la misma fuerza anterior., sus manos aferradas en mi cuerpo lo sostenían y le daban mas ventajas sobre mí. Volvió a quitarse y a preguntar - Querés más perra?- Y ya con mas fuerza y voz casi gutural pronuncié …- Si Amo rompeme toda soy tuya hacelo por favor ….
Volvió a entrar profundo, fuerte y salió y entró y no se detuvo, una y otra vez arremetió en mi interior. Creí que se vaciaría, intentaba ya sentir su semen en mis entrañas,… era tanto el deseo mutuo de este encuentro que pensé… Pero no,… se detuvo, salió de mí, y caminó. Dio la vuelta al sillón y se sentó en la otra punta y mirándome dijo – Regálale la boca a tu señor….
Las piernas me temblaban, me enderecé y lo vi cómodamente sentado con su miembro fuera de su pantalón, erecto totalmente, rosado, brilloso…tan apetecible.
Me arrodille frente a el, tomé con mis manos su pija, como si necesitara sostener algo que se caería y acerque mi boca… rodeé su glande húmedo con mi lengua y con la mirada mas lasciva que pude mostrar lo miré, sin dejar de recorrer esa cabeza ardiente, palpitante, con mi lengua. Abrí más mi boca, y lamí desde la raíz a la punta toda esa verga caliente, gruesa… y la devoré.
Desapareció en mi boca, entró y salió….puede percibir que mi Señor estaba gozando, su rostro se trasformada, sus manos se aferraron a mi cabello y me obligó con su fuerza a tragarme su pene completo.
Una y otra vez, entró y salio de mi boca, con fuerza, atragantándome,… gritándome que respire bien…. Sentí caer lágrimas de mis ojos pero seguí, no deseaba detenerme, desea más y más, quería que me llene la boca….pero no.
Me quitó de allí.
Parada mirándolo, esperando más… oí su nueva orden. – QUITAME LA ROPA -
Me acerqué, desaté los cordones de su zapatos y los quité, luego las medias y subí a su cinturón…me temblaban las manos al desprenderlo….El me ayudó moviéndose a bajar los pantalones y su slip…
Puse todo en el sillón de al lado…Quité su suéter, desprendí su camisa y me dejé enredar en su pecho, mi boca se prendió a él y subió hasta su cuello. Mis labios carnosos se pegaban a su piel que iba mojando al recorrer…lo acaricié y rodeé su boca con mi dedo…lo besé.
Desnudar a mi Señor fue muy excitante y mis manos artesanas en su cuerpo lo recorrieron centímetro a centímetro….él, solo me dejó hacer y de repente mi boca volvió a llegar a su verga caliente, dura, compacta y la rodee con mis labios otra vez, mojándola más y más y cuando fui a devorarla, él me tomó del cabello y no lo permitió. Su mano me tomaba desde la nuca, tirando mi rostro hacia atrás, sentí como presionaba mis senos, pellizcando los pezones que ya estaban recios al dolor.
Gritó –LEVANTATE, sentate sobre mí-
Abrí mis piernas dejando su cuerpo bajo mío, arrodillándome en el sillón tomé con mi mano su miembro y me lo enterré, en ese mismo momento el me tomó de los hombros asentándome con fuerza…y estuvo otra vez en mi interior….
Como estática, lo miré y dijo: - cabalgame perrita no pares - Su voz esta vez sonó muy dulce, y solo comencé a moverme adelante y atrás, una y otra vez …su brazos me siguieron conteniendo sofocándome con él, rozándome los senos , el vientre, su piel y mi piel se pegaron , sudaba, lo besaba, recorría mi cuello, mordía, mojaba, nos envolvió la pasión, adoré ese cuerpo, me embriagué de su piel, me entregué totalmente al fervor que despierta en mí este hombre tan joven , tan bello, tan inteligente y cabal….
Gozamos juntos, el orgasmo se presentó como una ola que me arrastró a mis suburbios
y él entró conmigo. Gozó, se vació en mí.
Prisionera del Erotismo