Los nunca nunca
El propósito de este artículo especial, es desarrollar un tema que se da bastante frecuentemente en las consultas de quienes son sumisos: mi Amo quiere hacer(me) algo que yo no quiero, pero temo que si digo que no, me deje.
Con respecto a esto, como Madre, como Tía, como Mujer, y por último como practicante de BDSM, (orden en el que funciona mi sentido común) tengo para decir que el tipo de planteos que acabo de describir, me parece lisa y llanamente chantage emocional. Mera extorsión.
El BDSM plantea de por sí una relación asimétrica, y en estos contextos, muchas veces se hace difícil diferenciar lo que es abuso, de lo que es juego. Por eso, algunos tips:
* Si la amenaza de cortar la relación es una constante, y generalmente se plantea para conseguir avanzar sobre un límite, algo no está bien.
* Si te obligan a mantener secretos sobre prácticas, hacia el resto de la comunidad, algo puede no estar bien.
* Si la relación entera se mantiene es secreto, algo puede no estar bien.
* Si sentís que tratan de aislarte de tu círculo de referencia, con argumentos como: esos no te merecen, o te están usando, o yo soy el único (la única) que te quiere de verdad, algo definitivamente no está bien.
* Si cuando termina la sesión, aunque durante ella hayas sentido que fue muy dura, no sentís satisfacción, sino angustia, algo definitivamente no está bien.
* Si algo en la sesión sale mal, y el (la) Dominante intenta culparte, algo no está bien.
D/s NUNCA es maltrato, NUNCA es abuso. El BDSM no es sufrimiento, es placer aumentado de manera exponencial. Lamentablemente, como ésta no es la percepción general de la sociedad hacia nuestras prácticas, sino que la mayoría de las veces se visualizan como violentas, much@s violent@s se acercan para canalizar sus frustraciones. Tenemos que estar muy alerta para detectar estos casos y no dejar que nos lastimen.
El BDSM es una fiesta, y así se tiene que vivir.
Besos
Reina



