una fragancia, un ritual
Entra aroma a tilos por la venta, me gusta. Despierta deseos en mi. Despierta recuerdos dulces en mi. Me gusta.
Es embriagante, mucho me empalaga. Pero quiero que siga entrando por la ventana. Me calma.
Me serena, me pone en estado de armonía.
Me lleva a rincones aterciopelados de mi memoria.
Pienso y me parece incompresible que esta percepción, que esta sensación sea tan poderosa. El tilo en flor, el aroma del tilo.
Puedo visualizar el árbol en la esquina de mi escuela primaria, la calle dorrego repleta de arboles de tilo, el trayecto en bicicleta.
Va a llover, se va a caer el cielo en agua.
Mojarme en el balcon con los gotones de agua y esta fragancia envolviendome va a ser mi primer ritual de verano.



